Cómo comer saludable sin sacrificar tu vida social

Sí, aún puedes tener una vida social mientras vives un estilo de vida saludable.

Uno de los mayores inconvenientes de la decisión de comer de forma más saludable o probar una nueva dieta es que, de alguna manera, siempre se siente como si tuvieras que sacrificar tu vida social. “No, no puedo probar el nuevo restaurante italiano” o “No, lo siento, hoy no puedo ir al happy hour”. Nos da miedo decirle a nuestros amigos y compañeros de trabajo solo para evitar la tentación de salirte de tu buena alimentación.

Pero en el fondo, somos más inteligentes que esto. Sabemos que no tiene por qué ser así. Estamos tratando de encajar en dos extremos: ir a todos los lugares donde puedes mantener la dieta o maldecir las dietas un minuto antes de arrojarnos sobre una hamburguesa y papas fritas.

Para mi es muy difícil salir y decirle que no a un aperol, es decir no sólo a un aperol, si no que a todo lo que me ofrezcan que esté fuera de lo sano. Pero una cosa si sé, me lo propuse y puedo hacerlo. No voy a sacrificar mi vida social porque no puedo comer muchas de las cosas que ofrecen. Lo que debo hacer es ser más astuta, y eso es lo que debes hacer tú también.

Lo importante es mantener un equilibrio. No es que nunca más volverás a llevar una papa frita a tu boca, pero todo tiene su tiempo. Por ahora te dejaré algunos consejos que te servirán para poder llevar una alimentación saludable y no tener que dar por perdida tu vida social.

No salgas con hambre.

Si sabes que saldrás a tomar una copa o a cenar con tus amigos, comete un aperitivo sano de antemano para que no llegues directo devorar el menú completo. Siempre suelo comer un puñadito de maní. También puedes comerte un platano o hacerte un huevo duro con sal. Con algo en el estómago, es menos probable que comas en exceso y tienes menos probabilidades de sentirte culpable por todo lo que te pudiste comer.

Busque la combinación de alimentos perfecta.

Proteínas? Carbohidratos? Qué comer?. Si puedes encontrar algo en el menú con un poco de los tres, es más que perfecto ya que estarás alimentando tu cuerpo con lo que necesita para funcionar y funcionar bien. Debes buscar un equilibrio entre la cantidad de grasa, fibra y proteínas en tus comidas y meriendas para asegurarte de que te mantendrán saciados.

Disfrutar conscientemente

La comida debería ser nuestra amiga y nuestro aliada. No es algo de lo que debas temer. También tienes que diferenciar entre culpa y vergüenza. Una cosa es decir, ‘Ohh, me siento un poco culpable porque solo comí la hamburguesa y las papas fritas y ni siquiera tenía hambre’. Pero creo que la vergüenza es una cosa completamente diferente de la que realmente tenemos que deshacernos.

Decir eso es decirle a tu cerebro ‘soy mala en esto’ en lugar de decir ‘hice algo que no era perfecto’. No debes vivir así, disfruta de la buena compañía y vive en el momento presente. Si no lo pudiste controlar, está bien, trata más fuerte la próxima.

A mi muchas veces me ha costado decir que no al delicioso postre que pasan frente a mi, y más cuando todas mis amigas acceden a comerlos, pero lo hago por mí, por mi cuerpo y por cómo me siento con él. Es una cuestión de estar saludable, tanto física como mentalmente. Y aún así les confieso que me doy mis gustitos, no es que me encierro y me olvido del azúcar. Lo evito? sí. Lo elimino? no. Porque después de todo nuestro cuerpo necesita un poco de cada cosa, lo importante es mantener el equilibrio en ello.

¿Tienes algún otro tip de cómo cuidar tu alimentación? Acá también te muestro 7 maneras de perder peso de forma saludable

Si tienes algún consejo increíble que quieras compartir házmelo saber a través de mis redes sociales. Y si aún no eres parte de ellas. Te invito a que te unas para que no te pierdas las novedades y consejos!

Sígueme en haciendo click en:   Facebook   Twitter e Instagram

 

 

Comenta con tu cuenta de facebook

Cuentame que opinas

Sigueme en mis redes sociales
Follows

Quizás te pueda interesar

Cuéntame que opinas

Pin It on Pinterest